MEJORA TU AUTOESTIMA

Mejora tu autoestima
La autoestima positiva nos mejora y nos hace ser más eficientes

LO QUE SE DICE EN LA INTRODUCCIÓN

Nos iniciamos con este libro en un tema de enorme dificultad en su tratamiento, pues la autoestima es un concepto sutil, que se relaciona con muchas otras dimensiones de la personalidad humana; algunas de ellas son las causas que generan la autoestima («ser o no ser queridos», por ejemplo) y otras son los efectos que la autoestima tiene sobre la propia persona y sobre los demás (mi comportamiento afecta al otro).

Este doble ángulo de visión ha dado pie a la estructura de esta obra, en el sentido de que los diversos capítulos y subdivisiones temáticas tratan de aclararle qué es la autoestima y cómo está producida por sus propia personalidad, pero a su vez se analiza también cómo la estima personal está vinculada al contexto social en el que usted se mueve, asimismo se ve cómo no es ajena a la sociedad y a la cultura en donde se está inserto.

No hemos querido hacer aquí un tratado sobre el tema de la autoestima sino que hemos procurado acercarnos con la máxima humildad e intentado, en lo máximo posible, entenderla dentro de la cotidianidad.

El libro está plagado de testimonios correspondientes a situaciones reales, casos que están redactados, de modo literario, pero que nunca se aparta de la esencia real de la autoestima.

Mejora tu autoestima
Tenemos que ser positivos con nosotros mismos

Esperamos que usted vaya identificándose con su propia autoestima, haciendo una autoreflexión de lo que describimos; confiamos que saque algunas conclusiones que le valgan para fortalecerse en la estima personal.

No encontrará aquí una especie de método divido en pasos que le ayuden a la manera de un manual que marque indicaciones paso a paso; sin embargo, el libro le propone una hilo conductor, un hilo de Ariadna, una continua reflexión con ejemplos de vivencias reales que le permitirán encontrar, de alguna manera, sus propias soluciones.

Hemos tratado de demostrar que la autoestima se forma —en la niñez—, crece —tiene un punto de inflexión en la adolescencia— y se modifica —en la adultez.

La autoestima no es un valor fijo en la persona, pero no se puede negar que el pasado condiciona cualquier presente («Si me abrazaron cuando era niño, hoy que soy adulto eso forma parte de mis entrañables experiencias afectivas»).

La autoestima más primaria se localiza en la infancia, y son los padres los que mayormente influyen en el tipo de autoestima que aparece en los hijos («Mis hijos son lo que yo soy como padre, porque mis sentimientos y afectos vuelan hacia ellos en forma de estima y aprecio»)

Mejora tu autoestima
Hay muchos conflictos personales asociados a una autoestima negativa

La autoestima que posee el niño condiciona su pensamiento y su conducta en relación a sí mismo y los demás («Si yo a mi hijo pequeño siempre le recrimino diciéndole que es un inútil, finalmente será un inútil, pensará como un inútil, actuará como un inútil»).

Hemos destacado que las experiencias afectivas, como pueda ser el contacto físico: las caricias, las sonrisas, los abrazos y otros gestos afectivos de los padres, determinan ya en la infancia dos forma básicas de la autoestima: la autoestima positiva mientras la carencia de estas expresiones afectivas da origen a la autoestima negativa.

La positiva es beneficiosa, permite éxito ante la vida, y la negativa supone generalmente una desadaptación al mundo que nos rodea y que está muy ligada al fracaso. Estos dos tipos básicos de autoestima permanecen con nosotros a lo largo de nuestra vida. Es normal que todos tengamos en nuestra personalidad aspectos de ambas. Lo importante que debemos evaluar quizás sea el predominio de una sobre la otra.

Hay que lograr siempre que nuestra personalidad se mueva con una autoestima de signo positivo en el predominio de esa ambivalencia. Este concepto lo vamos ir viendo a lo largo del desarrollo de todos los capítulos del libro constituyendo una idea básica sobre el concepto de la autoestima («Siempre me quisieron y siempre les quise por eso yo te quiero y también me aprecio a mí mismo»)… (….)

 

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