GRAFOLOGIA EN LA SELECCIÓN DE PERSONAL

Grafología en la selección de personal
La escritura varía según nuestro estado de ánimo

LO QUE SE DICE EN EL CAPITULO 1:

No sé si en alguna ocasión le pedirán que envíe su currículo escrito a mano, o le hagan escribir algo en un folio, o simplemente le analicen su firma y rúbrica puesta en un impreso. Este libro le permitirá conocer un poco más sobre el uso de esta técnica con fines de selección; y si con este libro puede hacer poco por cambiar su letra con la finalidad de favorecer que le elijan para un puesto de trabajo, por lo menos puede llegar a saber cómo analizan su grafía.

Se comenta a veces que la letra la podemos cambiar a voluntad y que de ese modo se puede «engañar» al experto en Grafología. Esto puede ser verdad hasta cierto punto, pues, evidentemente un escrito puede variar en función a los propios estados de ánimo. Asimismo podemos ser más cuidadosos y escribir más lentamente para dar a nuestra escritura menos rapidez o impulsividad, pero es muy difícil que usted llegue a escribir de modo diferente a como lo hace habitualmente, o mejor dicho, usted no puede a voluntad cambiar todo sus gestos gráficos, todos sus movimientos básicos y automáticos: ¡eso es seguro!

Somos como escribimos
Somos como escribimos

La escritura puede ser imitada como un cómico reproduce a otro personaje, pero, incluso así el interlocutor al que se imita por muy parecido que sea, siempre será una copia. La grafología tiene una especialidad para la verificación caligráfica en la que hay peritaciones para el estudio de la autenticidad de una firma, por ejemplo. La base de una peritación caligráfica es precisamente determinar sobre la autentificación de un documento el rasgo gráfico original que siempre queda como una impronta inimitable.

Está claro que si logramos escribir como si no fuéramos nosotros mismos el análisis grafológico no correspondería con el de su personalidad. ¿Pero para qué hacer esto? Trate de dar en la escritura lo mejor que tiene de sí mismo y punto, usted tiene cualidades y defectos como todo el mundo.

Selección y grafiología
En selección se pone en relación el perfil con la personalidad

Si usted va a una entrevista de selección procura ir vestido con corrección; es decir, como se espera que usted debe visitar una empresa como a la que va en busca de un empleo, o corre el peligro de que le juzguen como alguien inapropiado.

También si usted envía un escrito a mano a una empresa no va a escribir de modo precipitado, con borrones, mala letra, etc., sino que procure escribir con su mejor trazo posibles; y le digo que hace bien, pues el desorden en la letra y la falta de limpieza, etc., pueden ser elementos negativos a la hora de dar una interpretación psicológica sobre su personalidad; pero no llegue a la artificiosidad, escriba con espontaneidad y naturalidad, pues de otro modo, el artificio, también se proyectará como un elemento negativo.

Es decir, cuando envíe un escrito, o lo escriba en casa, o en la empresa, procure proyectar de forma natural su manera de hacer la cosas, escribiendo de modo espontáneo, y evitando en lo posible todo lo que implique desorden y negativismo: suciedad, chabacanería, vulgaridad, precipitación...

Peritación caligráfica
La peritación caligráfica se basa en que la escritura es parte de nuestra identidad

O sea, escriba como usted escribe habitualmente dándole el tono que le corresponde a la ocasión, igual que si se preparase en su vestimenta para pasar una entrevista de trabajo. Sepa que el “hábito no hace al monje”; es decir, que aunque enmascare la letra siempre existirá alguna forma de conocerle en la ingente cantidad de automatismos que el trazado de las letras tienen, pero, ¡qué importa eso!, ¿usted no es tan bueno, o tan malo, como los demás? Y esto último le obliga a que sea natural y espontáneo:¡escriba igual que lo hace habitualmente con su pulcritud y su orden.

El objetivo de este libro es darle consejos como el anterior para que aborde sin ansiedad que le puedan analizar su letra ya que usted puede hacer poco por cambiarla; es decir, que tampoco debe obligarse a hacer nada especial sino mostrarse tal cual es….

 

(continúa)