ENGAÑAR A LA MUERTE Y LA INFLUENCIA EN EL SER

 

Me encontré con una invitación extraordinaria de Mila Cuelliga y Jesús Vera para participar como tertuliano en un debate filosófico-científico: ENGAÑAR A LA MUERTE Y LA INFLUENCIA EN EL SER. En un programa de Radio Sapiens XXI denominado DEBATE ESTRELLA. En una emisora dedicada a la divulgación científica-cultural.

Fue grato hallarme entre profesionales como Carlos Jiménez, Víctor Brossah, Enrique Santamaria Rodríguez y Juan De La Familia Lankamp, pertenecientes a diversos ámbitos científicos y artísticos-culturales.

Mis hipótesis:

Me sentí como Julio Verne en 1858, haciendo previsiones de futuro a partir del estado actual de la ciencia y la tecnología.

Pero aún más interesante me pareció reflexionar sobre las posibilidades de un futuro distante donde quizás aparezcan seres mutantes que ya podrían no ser exactamente humanos, aunque pudieran contener nuestra genética.

Mi hipótesis de partida: Aunque vivamos una vida muy prolongada en el tiempo. El engaño no se hace a la muerte sino a la vida. Una vida que todavía encierra misterios superiores a las cosas que tenemos como conocimientos humanos en el presente.

Algo así como si la Naturaleza estuviera a años luz de lo que todavía no comprendemos: ni sobre ella ni sobre la esencia del universo y nuestro cosmos.

Mi segunda hipótesis: Parte de que, si hablamos del SER, estamos hablando de una dimensión espiritual; es decir, sobre la filosofía que encierra la posibilidad de que exista un estado trascendente más allá de la vida que no conoceremos ni disfrutaremos si engañamos a la muerte. 

Es posible que, si lográsemos este engaño y aunque fuera eternamente: ¿podríamos estar perdiéndonos la maravillosa posibilidad de la experiencia de vivir en otro estado de conciencia quizás más interesante que la de esta realidad donde vivimos ahora?

Algunos de los antiguos filósofos tomaron cicuta. Un veneno que los mataba, con la única finalidad de averiguar: ¿qué les sucedería después de la vida?

Mi tercera hipótesis: Se relaciona con otra idea: ¿merecerá la pena no morir? Visto que nuestro mundo tiene grandes retos a superar como el de la violencia, el racismo, la esclavitud, la pobreza, la desigualdad, la corrupción honda en todos los sentidos sociales del poder, las guerras...

Y eso suponiendo que sobrevivamos a la posibilidad de un cataclismo ecológico, cosa que no está descartada por la ciencia tal y como vamos actualmente con el tema del terrorismo ecológico que producimos como especie: ¿serán todas estas cosas posibles, o estamos ante un futuro muchos más misterioso para la comprensión de nuestra mente?

Estas son mis hipótesis. Las de mis compañeros de debate me parecen extraordinarias y sorprendentes.

No te pierdas este programa de radio, ya en podcast, en www.radiosapiens.es y que se emitirá de nuevo de manera continúa el 26 de octubre.

José Francisco González