INTERVENCIÓN SENSORIAL Y PERCEPTIVA DESDE LA NEUROPSICOLOGÍA EDUCATIVA


Asistí a una charla impartida por la neuropsicóloga  Macarena Centenera  organizado por la Sección de Psicología Educativa del COPM, y me llamó la atención especialmente  el  sentido práctico de esta intervención con personas  que precisan de terapia con estimulación sensorial y perceptiva después de ser evaluadas como  DCA y que identifican a personas con Daño Cerebral  Adquirido y a cualquier edad.

 

Como Psicólogo educativo me interesaba profundizar sobre qué es lo que nos aportan prácticas científicas como estas basadas en esta estimulación senso-perceptiva que tuvieran traducción en los centros educativos para apoyar los proceso de enseñanza - aprendizaje de los alumnos tanto si siguen un currículo escolar ordinario (en cuyo caso el cerebro funciona dentro de lo normal) o en caso de alumnos con necesidades educativas especiales que siguen un currículo extraordinario con la aplicación de adaptaciones curriculares significativas

 

Para alumno del currículo ordinario (y a cualquier edad) que no tienen ninguna tipificación DCA, la estimulación sensorial y perceptiva  es un ámbito de trabajo que a ningún docente (y menos al departamento de orientación y a los psicólogos educativos) debería pasar desapercibida, ya que profesionales como Macarena  basan sus intervenciones de mejora de las capacidades de las personas desde parámetro neuropsicológicos que también son provechosos en cualquier situación y  en niveles donde la integración cerebral sensorioperceptiva es diferencial sin patología, y no digamos para enfocarla sobre alumnos que en educación tienen necesidades educativas especiales.

 

Hace años estuvo muy de moda en España el Método Doman para el aprendizaje precoz de la lecturaGlenn Doman trabajaba en Filadelfia como psicofisiólogo (fisioterapeuta) con  niños que presentaban parálisis cerebral.  Fue en todo el mundo muy conocido la aplicación de  su metodología no solamente para trabajar con los niños  afectados por DCA sino que su método  fue llevado al ámbito de la enseñanza-aprendizaje precoz  de la lectura y también para  la estimulación de niños que podrían situarse en eso que denominamos superdotación y ámbito de lo niños con talentoSu base científica fundamental era la estimulación sensorio-perceptiva del cerebro y principalmente dirigidas a edades muy tempranas (0-3 años; 3 a 5 años).

 

En España se aplicó esta metodología en muchos centros educativos (e incluso el MEC de entonces se interesó por esta experiencia) y aunque G. Doman se dirigía fundamentalmente  a entrenar a  padres como educadores, los docentes españoles fueron muy sensibles a aplicar en las aulas estos  principios fundamentales, adaptándolos.

 

A modo de detalle muy general recuerdo que la lectura precoz del método Doman se basaba  en una metodología global; es decir, se estimulaba a edades anteriores a tener la posibilidad de aprender a leer el cerebro del niño por ejemplo con palabras escritas en tarjeta de una dimensiones determinadas, en un color y un fondo, etc  y que esran percibidas por el niño como imágenes y se asociaba a su vez por el canal auditivo a los sonido de esa palabra en base a la estimulación auditiva y también a la experiencia diaria con el (s) concepto (s), cargándose el cerebro  de un alto nivel de significado, por la que niños muy pequeños llegaban a leer a una edades  que casi parecía milagroso.

 

Pero lo realmente interesante para mi no era que el niño adquiriese de este aprendizaje en esta etapa precoz tanto como comprobar la mejora y el modo que le afectaba la estimulación sensorial y perceptiva que el niño recibía y que le potenciaba por generalización todo el desarrollo y la maduración neuropsicológica.  Se trabajaba con el tamaño, intensidad, color, fondo y forma de los estímulos tanto visuales como auditivos y los de otros canales  y la capacidad propioceptiva en la comprensión del lenguaje adquirida por el niño (ver el método)

 

La charla de Macarena Centenero nos alerta en la actualidad para que los docentes consideren la importancia que  tiene estas dimensiones neurocerebrales y la metodología que pueden revolucionar el modo en cómo se puede  trabajar con los  alumnos en la aulas en los procesos de enseñanza y aprendizaje a cualquier nivel de edad.

 

Para Macarena, “si no hay atención o/y un nivel mínimo de comprensión es imposible ni la memoria ni cualquier tipo de aprendizaje aceptable.” ¿A qué niveles obramos con nuestro cerebro al  procesar la información en sus estadios sensoriales y perceptivos diversos? 

 

Los centros educativos deberían formarse en todo lo que la Psicología educativa en este caso neuropsicológica podría aportar en forma de experiencias científicas prácticas  en el terreno de la estimulación sensorial y perceptiva de las personas para enriquecer tan magnífica labor que realizan con los alumnos y ampliar la perspectiva educativa.

 

José Francisco González  Ramírez

Psicólogo educativo

Psicólogo general sanitario

Psicólogo experto en coaching