CÓMO DEJAR DE FUMAR Y NO MORIR EN EL INTENTO: LOS MECANISMOS DE LA CALADA

Fumar supone usar mecanismos complejos de retroalimentación. El modo de consumir el tabaco tiene distintos grados de condicionamiento. Los estudios realizados clasifican diversas intensidades en la conducta del fumador.

 

Absorción profunda

Existen fumadores de absorción profunda, que son los que inhalan al máximo el humo del tabaco (dan "caladas" profundas, hondas), logrando la absorción del 90% de la nicotina del humo. La absorción orgánica se efectúa en dirección: BOCA-NARIZ-FARINGE. Llegando, mediante la intensidad de la inhalación, hasta los BRONQUIOS, ESÓFAGO Y ESTÓMAGO.

 

Absorción superficial

Sin embargo, cuando la intensidad de la absorción es menos intensa, más superficial, también lo es el grado de nicotina que llega al organismo. Siendo ésta de un 10%, y profundizando consecuentemente de modo más superficial en los órganos y sistemas del cuerpo. 

 

Absorción leve

Una leve inspiración de humo de tabaco iría desde la BOCA hasta la FARINGE. Esto quiere decir que los fumadores tienen comportamientos y hábitos diferentes, lo cual es significativo. Incluso un mismo fumador tiene momentos distintos en el comportamiento de inhalar el humo. El modo de inhalación va a depender del estado de necesidad psicológica y fisiológica del fumador. 

 

Es más peligroso para la salud el hábito constante de inhalación profunda, que, el hábito de inhalación superficial.

 

Efecto de la nicotina

De cualquier forma, la nicotina, en la cantidad que sea, según la intensidad de inhalación, pasa a la sangre, y en un tiempo calculado de aproximadamente 5 minutos reacciona con el plasma sanguíneo. Momento en el cual, y vía sangre, pasa a todos los órganos del cuerpo (aparatos y sistemas) afectando al organismo de un modo directo.

                                      

Lo que más llama la atención es cómo la nicotina afecta al sistema nervioso y cuya influencia dura 2 horas aproximadamente. Pasado lo cual desaparece su efecto, y  el organismo pide más absorción de nicotina, generando un estado de necesidad fisiológica. 

 

Este mecanismo básico que encierra el proceso de retroalimentación biofeedback es lo que perpetúa el hábito tabáquico y que está  asociado a la psicología del fumador.

 

Un caso que ilustra el estado de dependencia

Recuerdo un ejemplo (anécdota) que ilustra esta influencia mental. Le sucedió a un profesor de instituto empeñado en dejar de fumar. Durante la noche siempre soñaba que saciaba su "apetito" tabáquico con elaboraciones oníricas muy sugerentes: se veía fumando con pleitesía grandes puros. Soñar que fumamos, cuando estamos precisamente en el proceso para abandonar este hábito, expresa la necesidad que el organismo tiene por recibir su dosis de nicotina. Esto puede suceder durante un período de carencia y nos habla de que fumar produce una fuerte dependencia.

José Francisco (Psicólogo)
Libro: "¿Cómo dejar de fumar y no moriri en el intento?"

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Comentarios: 2
  • #1

    María Luz (lunes, 23 diciembre 2013 17:28)

    Buenas tardes Licenciado González.
    He leído su artículo sobre tabaquismo, el cual me ha resultado muy interesante y de acuerdo a la explicación que nos brinda, sobre los distintos hábitos del fumador, le cuento que con respecto a la clasificación sobre la intensidad, soy fumadora de absorción superficial con tendencia a leve, por lo que me pregunto a diario el sentido… Contradictoriamente y entendiendo los problemas que ocasiona su uso para nuestra salud, no he podido prescindir de el, la idea sería dejarlo definitivamente. Lo he dejado en forma esporádica durante más de tres años. Supongo que todo parte por adquirir firmeza, plantearse una meta, como motivación.
    Creo que el hábito, -en mi caso- se ha vuelto costumbre o necesidad. Esa necesidad engañosa que nos mostramos, como que la nicotina calma los nervios o acompaña a pasar las distintas problemáticas que atravesamos en la vida.
    Saludos.

  • #2

    José Francisco (lunes, 23 diciembre 2013 18:07)

    Totalmente de acuerdo cuando el tema finalmente lo pusiste en la "costumbre": es una necesidad social y psicológica. Es más fuerte esto que el "tirón" físico.
    ¿Dónde fumas -lo social-?, y la ansiedad que disipas fumando (mental) son piedras angulares de la dependencia. Yo como terapia realmente lo que realizo con el libro es acompañar psicológicamente al fumador para alentar el control de esos dos aspecto: a) lo social y b) lo psicológico.
    Quizás por eso no lo dejes definitivamente, si te dejas ayudar seguro que lo lograrías sin ningún problemas, es cuestión de control mental y como bien dices motivación. Un saludo.