NEUROPLASTICIDAD EN EL CEREBRO Y LA GRAFOLOGIA

Cerebro y grafología
El cerebro, la palabra y la mano posibilitaron nuestro mundo actual

Desde mi punto de vista la psicomotricidad fina tiene dos hechos relevantes que clarifican el aprendizaje de la escritura, uno es de índole filogenético (evolutivo, de especie) y otro ontogenético (desarrollo y evolución del individuo). Las estructuras cerebrales humanas se formaron en base a la biología y a su interacción con el medioambiente. Para un estudioso del «hombre “primitivo» como lo fue Leroi-Gourhan hay tres cosas que facilitaron al ser humano el acceso a un mundo como el que conocemos hoy: a) el cerebro b) la palabra y c) la mano; o dicho en otros términos la biología, la ecología y la sociedad.

Un grafólogo rápidamente reconocería estas tres dimensiones en la escritura. Surge como una necesidad de comunicación en un contexto social para registrar hechos culturales de una manera permanente, que no dependiera de la memoria biológica. Parece que al principio fue para aquellos pueblos neolíticos una cuestión puramente administrativa y de contabilidad de bienes. Luego, fue una necesidad de comunicar y registrar otros acontecimientos de modo permanente.

Escritura y cerebro
La escritura está en las neuronas

Y a esta nueva necesidad de escribir las cosas para siempre y que otros la entendieran posibilitó un desarrollo neurolingüístico antes desconocido. Leroi-Gourhan documentó que para los humanos tener la capacidad de oponer el pulgar fue un punto de inflexión para una especie como la nuestra pues facilitó el uso y la construcción de herramientas, el acceso a la tecnología, al conocimiento de los hechos históricos, etc...

Esa capacidad de oponer el pulgar aún hoy tiene que ser aprendida por los niños cuando se inician en la escritura (se conoce como el aprendizaje de la “pinza”). Las actividades de pre-escritura son actividades de psicomotricidad fina y son todos esos ensayos para coger cosas, recortar, punzar, llevarse a la boca una cuchara, la pinza para garabatear con un lápiz, o pintar con un pincel…  

Cerebro y escritura
La grafoterapia puede modificar nuestro cerebro

Esas cosas se proyectan en el cerebro, y se quedan fijos a modo de hábitos y automatismos a nivel neural, y posibilitan que se pueda llegar a escribir. La psicomotricidad modifica al cerebro y hace posible la representación mental; o sea, la de ejecutar en el espacio interior lo que antes se hizo fuera. Piaget llamó a la inteligencia en estos estadios sensomotriz y luego representativa. También existe una escritura sensomotriz, y otra posterior representativa.

Bueno, llegado a este punto y para no alargarme mucho más diré que cognitivamente la inteligencia y la memoria son capacidades que no se pueden reconocer separadamente. Es por eso que la escritura está en el centro de un potencial humano de incalculable valor, que nunca pierde su carácter psicomotriz. Si el cerebro hace posible la escritura, ésta puede modificar al cerebro, y eso sucede a cualquier edad… Si cambiamos nuestra escritura (ciertos hábitos) podemos modificar los circuitos neuronales en que se basan. La neurología habla de la neuroplasticidad del cerebro (el cerebro siempre se está haciendo, siempre se está conexionando de nuevo e incluso ya se ha demostrado que está permanentemente generando neuronas, cosa que antes se creía imposible)

Esto representa un potencial de incalculable valor para la Grafoterapia.

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Elizabeth Olguin Muller (martes, 01 mayo 2012 20:03)

    Muy interesante artículo y corroboro lo que dice el autor con respecto a la Grafoterapia o readecuación neuroescritural.

  • #2

    Wilber Ruhland (domingo, 05 febrero 2017 18:46)


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